No sé cómo me han convencido de hacer esto, me dijeron que serviría para la posteridad... pero no sé nada sobre cómo funciona esto. Creo que puedo empezar contándoles un poco de mi infancia, así es como empiezan las historias ¿O no?
Como dice en mi tonta descripción, soy el segundo hijo de seis hermanos, nací como un chico normal --porque veamos... ahora está claro que no lo soy-; mi madre se llamaba Melody, y me siento jodidamente suertudo de que no muriese hasta que yo cumplí una edad razonable. La verdad no me gusta recordar que está muerta... pasemos a otra cosa.
Al nacer creo que una de las primeras caras que vi fue la del idiota de mi hermano mayor, Paul, quien no dejaba de apretarme las mejillas y buscar la oportunidad de cargarme en sus brazos --eso lo sé porque me lo han contado...- es un tipo bastante irritante; recuerdo bien que su aspecto me daba mucho miedo, cada vez empeoraba más y terminó por desaparecer de la faz de la tierra por un buen tiempo.
Cuando fui creciendo notaba la especial profesión de mi padre, él es un científico renombrado... si, sí ya sé... es extraño que un Mago sea científico. Veamos... sus padres eran Muggles y por alguna razón, que ahora ignoro, el nació Mago ¿Lo entienden ahora? ¡Nunca supo que era un p*to Mago! --me dicen que debo censurar las malas palabras- así que pues siguió su vocación, o sea, las Ciencias. Cuando descubrió este mundo de Magos ya era muy tarde para entrar a estudiar a la escuela mágica y así terminó construyendo una casa debajo de Hogwarts ¿Brillante, no?
Una cosa que deben estarse preguntando es cómo carajo escribo si se supone que en este mundo no existe el internet ni nada de eso, pues mi Padre se las arregla para traernos algunas cosas Muggles aquí, con la condición de que las tengamos bien escondidas. Es una suerte que el wifi funcione. Creo que me agrada más el mundo Muggle que esta basura de mundo Mágico o como se llame.
Le habéis acertado, nací en el mundo Muggle, y me metí en el mundo Mágico cuando cumplí los 11 años. Nunca me gustó en realidad, aborrezco a esos Magos, se creen mejores que los Muggles ¡Pero no es así! Papá también me ha contado que ellos no saben de la existencia de los Magos... es una pena.
Hum... bueno... creo que se me está haciendo tarde ¿Saben cuanto tiempo me tomó escribir todo esto? no estoy acostumbrado... en fin, ya viene siendo hora de tomarme la medicina. Supongo que otro día escribiré sobre los geniales experimentos que mi Padre ha hecho sobre mí, y debo decir: soy el único que aprecia su arduo trabajo, los demás deberían estar más agradecidos.
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